El otro día un amigo me comentaba que había estado en un evento donde uno de los temas que trataron fue la gestión del fracaso. Enseguida pensé que podía ser un tema muy interesante para compartir contigo en el blog.

De menor o mayor importancia o envergadura, todos hemos sufrido y sufrimos algún tipo de fracaso a lo largo de nuestras vidas.

Puede que en el trabajo no hayas obtenido los resultados esperados, que una relación no haya funcionado o que un proyecto o negocio se haya ido a pique. Sea lo que fuere, déjame decirte una cosa… todos cometemos errores.

El tema está en que no podemos vivir anclados en nuestros fracasos o en aquellas cosas que en el algún momento hicimos mal.

Lo sé, esto es más fácil de decir que de hacer. Pero igual que te dije en un post anterior, que el NO es una opción, también es una opción y depende de ti decidir qué actitud vas a tomar ante un fracaso.
Tienes dos opciones: hacer algo o no hacer nada. Así de fácil y así de difícil.
Después de vivir un fracaso tienes toda una serie de sentimientos y sensaciones; frustración, tristeza, pérdida de confianza, agobio, rabia, estrés… Algunas se llegan a convertir en dolencias físicas, dolores de cabeza, de espalda, desajustes en el sueño…en fin, qué te voy a contar ¿no?

Cuando te sientes así, no estás bien contigo y tampoco estás bien con los demás. Seguir así afecta a tus relaciones y a seguir avanzando hacia donde tu quieres.

Lo tienes que pasar y necesitas tu tiempo. Pero llega un momento que debes sobreponerte y avanzar. Que estos sentimientos no te dejen atrapado donde no quieres estar.

Sé consciente que si estás en momentos de cambios, de nuevos proyectos, nuevos propósitos y de probar cosas nuevas, es más que probable que existan más fracasos y deberás saber cómo lidiar con ellos.

“El fracaso y el éxito no están en caminos diferentes, están en el mismo. Que aún no hayas tenido éxito no quiere decir que no puedas tenerlo, sencillamente quiere decir que aún no lo has conseguido.”
Cathy Collaut

Seguro que habrás oído decir que las personas que más han conseguido son personas que han fracasado muchas veces.

Algunas curiosidades:

Oprah Winfrey, presentadora muy famosa estadounidense, fue despedida de su trabajo como reportera televisiva porque “no era adecuada para la televisión.”

O Thomas Edison, que de pequeño un profesor le dijo que era demasiado estúpido para aprender nada.
Antes de crear la primera bombilla de luz con éxito, ‘fracasó’ más de 9.000 veces. O sea, realizó más de 9.000 experimentos.

Visto así, podríamos ver un fracaso como una oportunidad de aprendizaje. De hecho, en parte lo es. Pero estoy muy en línea en cómo lo plantean en el libro que te recomendaba hace unos días, Rework:
‘El éxito no se construye a partir de fracasos y de lo que no ha funcionado, sino sobre lo que ha funcionado. Lo que aprendes de los fracasos es lo que no debes volver a hacer, pero no te dice qué es lo que deberías hacer a continuación.’
O sea, que tampoco te tomes los fracasos como algo tan bueno 😉

Quisiera que al terminar de leer este post te quedaras por lo menos con alguna de las 10 estrategias que te propongo para gestionar el fracaso. Vamos allá:

  1. Identifica tus sentimientos y sensaciones. Saber qué tienes y por qué lo tienes, te ayudará a liberarlo.
  2. Siente las emociones, acéptalas y aíslalas. Con aislar quiero decir que no lo magnifiques y entres en el juego de ‘es que no sirvo para nada’…’es que todo me va mal’…’es que no lo conseguiré’…¡NO! Esto ha ido mal, no todo.
  3. Perdónate. No te machaques por lo sucedido ni te lo tomes como algo personal.
  4. Escribe lo sucedido. Escribir te puede ayudar a poner orden en tu cabeza.
  5. Háblalo con alguien. A veces otra perspectiva te puede ayudar.
  6. No juzgues ni culpes. Mira qué te ha llevado realmente a esta situación. Sé franco contigo. No querer aceptar lo que realmente ha pasado, no te ayudará. Pregúntate, ¿qué te frena aceptar lo que ha pasado?
  7. Para de machacarte con pensamientos negativos. Cambia la manera de decirte las cosas. Fuera los pensamientos negativos. Pregúntate si realmente es cierto lo que te estás diciendo.
  8. Deja de preocuparte por el pasado y céntrate en el ahora.
  9. Analiza y aprende de ello. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué? ¿Qué no quieres que vuelva a suceder? ¿Qué errores han habido? ¿Qué podías haber hecho que no has hecho?
  10. Levántate y sigue. ¡Pues claro! Márcate objetivos realistas y vuelvelo a intentar.

Recuerda, que el éxito está ahí. Sencillamente aún no has llegado. 🙂

Recurso que me ha inspirado:

Vídeo – Entrevista de Marie Forleo a Cathy Collautt – vía Marie Forleo

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