¿Sabes cuál es uno de los patrones que veo que no paramos de repetir?
La resistencia.

Nos resistimos a perdonar, nos resistimos a olvidar, a creer, a sentir, a aceptar, a cambiar.

La resistencia es una actitud de oposición que se presenta en diferentes formas.

A veces nos resistimos por miedo, otras por desconocimiento, por querer tener razón, por llevar la contraria, por ser intolerantes o por sentirnos amenazados.

¿Cómo afecta esto en ti?

Esto te lleva a no avanzar, a sentirte encallado. Se te repite la misma historia una y otra vez. A veces incluso llegas a cansarte de ti mismo.

La resistencia mental también se puede trabajar, es un proceso.

La mente, al igual que el cuerpo, la podemos entrenar.

La percepción de todo lo que te ocurre es reflejo de tus pensamientos y tus creencias, y tus pensamientos y creencias son consecuencia de tus programas internos, que vienen condicionados por tu educación, cultura, entorno y familia.

Los pensamientos lo dominan todo. Tomar conciencia de esto es básico.

Antes de empezar a juzgar tus pensamientos, lo importante es identificar si estos te están causando algún tipo de dolor o conflicto del tipo que sea.

Recuerda no entrar en el juego de víctima o el de ‘si pero es que’, que son excusas.

Lo que se trata es de tomar conciencia de que todo recae sobre ti. Duro, lo sé, pero es así.

Te voy a explicar un ejemplo que es muy gráfico:

Te levantas por la mañana y te miras al espejo. Estás todo despeinado. Para peinarte ¿qué haces? ¿Peinas al espejo o te peinas tú?

Está claro.

Pues aquí se trata de lo mismo. De tomar conciencia y ver qué puedes hacer tú para cambiar si hay algo que está generando en ti algún tipo de conflicto que no te deja avanzar o simplemente estar bien contigo mismo.

Sólo cambiando tu manera de pensar cambiará tu percepción.

Pero te digo una cosa…en función del punto o momento en el que te encuentres, incluso te vas a resistir a creerte lo que te cuento. Ahí lo dejo 😉

El nivel de resistencia de cada uno es diferente. Ya valorarás el tuyo.

Entonces, ¿qué puedes hacer para no resistirte tanto?

  1. Darte cuenta, identificarlo y admitirlo.
  2. Empezar a practicar la no resistencia con un poco más de:
  • Tolerancia
  • Paciencia
  • Flexibilidad
  • Perdón
  • Agradecimiento

Y por supuesto, presencia y consciencia.

Ir incorporando un poquito de todo esto en tu vida ayudará. Es como ir incorporando nuevos hábitos, que al principio cuesta pero después te sientes mejor.

Otra cosa que puedes hacer es hacerte preguntas, tipo:

En esta situación…

  • ¿qué es lo que me está molestando?
  • ¿qué me hace sentir incómodo?
  • ¿por qué me siento mal?
  • ¿qué estoy evitando?

Sé honesto contigo y no intentes ‘peinar’ al otro.

“What you resist, persists”.
Carl Gustav Jung

Recuerda que la mente al igual que el cuerpo se puede entrenar y que el cambio de percepción llega cuando cambias tu manera de interpretar, y eso pasa cuando cambias tu manera de pensar.

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