15 claves a poner en práctica para que las cosas no te afecten tanto

¿Sientes que las cosas te afectan demasiado? ¿Hay situaciones que te irritan, te incomodan, te hacen sentir mal y además te lo llevas contigo para horas, días o más?

A menudo ciertos pensamientos parece que insistan en quedarse anclados en nuestra mente, se repiten y repiten y lo único que hacen es perjudicarnos, nos hace pasar un mal día o incluso una mala temporada.

Cuando te sientes mal por algo, parece que todo lo demás también vaya mal. Todo se te hace cuesta arriba, sientes como si el mundo fuera en tu contra, no encuentras sentido a muchas cosas y entras en un bucle del que no es fácil salir.

Tu mente se enfoca en aquello que va mal, en lo que te falta y en lo que no funciona. Te invade la tristeza, la rabia, el rencor…y toda una serie de sentimientos que tu cuerpo siente, y está bien que sienta, pero que debes aprender a gestionar para evitar que estos sentimientos te afecten de la manera que lo están haciendo ahora.

Eso de ‘tienes que sentir las emociones’, puede que te de un poco de grima. ¿Por qué tengo que sentirlas si es precisamente lo que más me molesta? Vamos a ser prácticos. Quedémonos con sentirlas para identificar qué es lo que molesta. Tener identificado qué es lo que te molesta es el punto de inicio para poder empezar a trabajar.

Otra de las frases que te puede chirriar es ‘aprender a controlar tus pensamientos y sentimientos‘. Teniendo en cuenta la cantidad de pensamientos que tenemos a lo largo del día – que dicen que son unos 60000 – ¿cómo los vas a controlar?

Los pensamientos van y vienen, es inevitable tenerlos y a veces no los podemos controlar. Pero volvamos a la parte práctica. ¿Qué es lo que sí puedes controlar? Si te los crees o no. Un pensamiento es un pen-sa-mien-to, punto. No tiene por qué ser cierto. Pero como lo pensamos, lo damos por cierto.

El cambio empieza en ti“… ¡Otra que tal!

Decirte “el cambio empieza en ti” en un momento que lo estás pasando mal, que te sientes herido y lo ves todo oscuro…¿cómo te vas a creer que el cambio empieza en ti, si lo que crees es que el mundo está en tu contra y son los demás los que deberían cambiar para tú estar bien. A pesar de que sabes que hay cosas que tú no puedes cambiar y si hablamos de personas, ni te cuento.

Pretender que algo que no está en tus manos cambie para tú estar mejor, es un desgaste que no lleva a ningún sitio. Estás dejando fuera de tu alcance el sentirte bien. Estás dejando la posibilidad de estar bien en manos de otros.

¿Qué puedes hacer tú?

Tienes dos opciones: optar por estar mal u optar por estar bien. Las dos te pertenecen. Ahora bien, hay una gran diferencia entre las dos: una no cuesta, la otra sí.

1. Tienes la opción de seguir como estás, dejando que las cosas pasen, te afecten y tú no hacer nada.

2. Tienes la opción de, ya que pasan igualmente, hacer algo para que no te afecten tanto.

Te avanzo que tu mente te empujará hacia la opción número 1. Para la 2, tendrás que poner de tu parte.

Si quieres sentirte mejor, vas a tener que hacer cosas que tal vez no te apetezca, pero es el precio a pagar. Vale la pena, te lo aseguro.

Aviso: esto no es un trabajo de una sola vez y ya nada me vuelve a afectar, ¡no!

A lo largo de la vida, seguirás encontrándote con personas, situaciones y vivencias que te alterarán, te afectarán y te harán sentir mal. El reto está en lograr que, a pesar de lo que suceda, tengas las herramientas para lidiar con todo ello de la mejor manera posible para ti.

Si deseas profundizar en el tema, he creado la guía 7+1 FACTORES CLAVE PARA QUE LAS COSAS NO TE AFECTEN TANTO que te la puedes descargar ahora. Tienes el enlace al final de esta página.

Guarda, como si de una caja de herramientas se tratara, lo que hoy te comparto y utilízala cuando lo necesites para evitar que tu mente te bloquee.

¡Vamos allá! 15 claves para que las cosas no te afecten tanto.

  1. No quieras controlar lo que no puedes controlar.
  2. Perdónate, no seas tan duro contigo.
  3. Aprende de los errores que hayas podido cometer.
  4. No guardes rencor, no te ayudará nada.
  5. No quieras tener razón sólo por tenerla. Sirve de poco.
  6. Aléjate de personas tóxicas. Rodéate de gente positiva y optimista.
  7. Céntrate en lo que tú quieres, en lo que te hace feliz, en lo que te hace sentir bien.
  8. Aprende a vivir en el momento presente. Muy a menudo estamos pensando en el pasado o en el futuro. Intenta centrarte en el ‘ahora’.
  9. Cambia los pensamientos negativos cuando te invadan. No hace falta que te creas todo lo que piensas. Cámbialo inmediatamente por uno que te guste. Si no puedes cambiarlo de buenas a primeras, transfórmalo un poco por lo menos.
  10. Practica algo de yoga, meditación, mindfulness o relajación. Te sorprenderá.
  11. Cuídate y mímate. Haz ejercicio, ves al gimnasio, baila, corre…esto hará que tus hormonas de estrés disminuyan. Cuida tu alimentación.
  12. Cierra este capítulo en tu mente. Perdona el daño que te han hecho y perdónate a ti mismo. Somos todos humanos e imperfectos. Todos y tú también.
  13. Agradece lo que tienes, que es mucho, seguro. Todos tenemos cosas por las que estar agradecido y por las que disfrutar. Agradece las pequeñas cosas y los buenos momentos.
  14. Escribe lo que sientes. Ponerlo sobre papel ayuda más de lo que te crees.
  15. Pide ayuda si lo necesitas. Hablar y compartir lo que te pasa por la cabeza te puede ayudar mucho, pero escoge bien.

La opción la tienes. Ahora, ¿cuán dispuesto estás a hacer algo para estar mejor?

De jovencita mi madre me decía (tal vez me hayas oído decir esto alguna vez, pero te lo comparto porque a mi me ayuda mucho):

“Si algo no te gusta lo cambias y sino, te adaptas, pero para de quejarte.”

Hasta el próximo post 😉
Noemí

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7+1 Factores Clave para que las cosas no te afecten tanto

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